«Córdoba Lejana y sola. Jaca negra, luna grande y aceitunas en mi alforja. Aunque sepa los caminos, yo nunca llegaré a Córdoba.

Por el llano, por el viento, jaca negra, luna roja. La muerte me está mirando desde las torres de Córdoba.

¡Ay qué camino tan largo! ¡Ay mi jaca valerosa! ¡Ay que la muerte me espera antes de llegar a Córdoba! Córdoba. Lejana y sola».

Federico García Lorca

Corazón

Los sentimientos son el reflejo del corazón, y el reflejo de Córdoba es su arte. Por eso las callejas de la Judería suponen una quimera sempiterna para la creación. La mezcla de civilizaciones impregna el aire de una magia ancestral que genera muchas inquietudes y emociones incontenibles. Por eso el cordobés observa con el alma contemplativa de los poetas y percibe con pasión todo cuanto le rodea. La templanza con la que el pintor Julio Romero acometía un lienzo, es la misma que impulsa al bailaor flamenco a dibujar sobre un tablao; y la mesura con la que un luthier acaricia un cuerpo de guitarra, es idéntica a la delicadeza con la que nuestro equipo de cocina manipula el alimento, para dar a nuestros clientes lo mejor de nuestra gastronomía.

La poesía es el sentimiento que le sobra al corazón y te sale por la mano. (Carmen Conde)

Ingenio

Renovación y tradición son la base principal en nuestros fogones. Partiendo de la base fundamental de nuestros platos más tradicionales, nos resulta muy  ilusionante la búsqueda de nuevos retos y presentaciones. Para crear se requiere osadía, ingenio y agudeza. Esta es la base de nuestra cocina y la suma de todas estas creaciones es la genera el talento para la de nuestro menú basados principalmente en la gastronomía cordobesa y andaluza.  Apostamos por la nueva restauración, la tecnología y los nuevos medios que se centran en el trabajo desorbitado y la constante búsqueda del equilibrio perfecto entre felicidad y calidad de vida. Comer bien, pero cocinar con ingenio es uno de nuestros pilares fundamentales.

No basta tener ingenio; lo principal es aplicarlo bien. (Descartes)

Esencia

Podría ser el olor a azahar en primavera, el aceite de oliva virgen extra de la Subbética, hasta la carne y embutidos del Valle de Los Pedroches, pasando por los vinos de Montilla-Moriles o las naranjas de Palma del Rio. Podría ser la serenidad del Guadalquivir vertebrando un valle ingente o toda la exuberancia de nuestras sierras y su mundo ocult. O podría ser todo este esplendor de contrastes de una provincia cuya naturaleza siempre se acaba imponiendo, hasta que nos domina el sentido y nos entorna el ánimo.

¿Cuál es la esencia de Córdoba? ¿Dónde está el duende del sur ? Nos preguntamos mientras caminamos por las calles de la Judería con rumbo incierto, atrapados por el encanto de sus calles, recorriendo sus patios bajo el perfume de sus geranios. Nunca lo hallaremos. Se esconde entre el júbilo de sus gentes  y  la esencia de su gastronomía.

La filosofía del arte es dar cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia. (Aristóteles)

La Mezquita

La Mezquita de Córdoba no es sólo el símbolo de Al-Andalus, sino un monumento fundamental de todo el Occidente islámico y uno de los más asombrosos del mundo  y nosotros tenemos la suerte de tener nuestro Restaurante a sus pies. Un entorno inmejorable lleno de encanto, en plena Judería Cordobesa, con toda su vida, rebosante de historia, corazón, ingenio y esencia.

«Mi visita a la Mezquita ha elevado a tal altura de sentir como nunca había alcanzado antes»

(Muhammad Iqbal)

Restaurante Gourmet Ibérico - Patio Romano

(+34) 957 10 75 75

Calle Deanes, 11

Córdoba, 14003

Contacta con nosotros